miércoles, 16 de octubre de 2013

CONDUCTORAS SUICIDAS. EL RIESGO DE MI PRIMA


El que no arriesga no gana. Esa era la máxima con que mi tio nos ilustraba cuando mi prima y yo estabamos indecisas o a punto de abandonar una idea, o nos daba vértigo asomarnos a algún reto. Nos transmitía determinación para seguir avanzando, sin miedos que paralicen la mente, con la confianza  que de un modo u otro se sale si llegamos a algún atolladero.
Recibiamos así ese empujoncito incial, para empezar a mover. Si, pero seguidamente pensabas ¿hasta dónde? Desde mi mente racional, calculadora, previsora, casi queriendo y negandoseme ser clarividente quería medir los riesgos, cuantificarlos, descubrirlos, pesarlos, de modo y manera que llegaba a contrarestar el empujón que me había dado. Una frenada en toda regla con ABS, ESP para no derrapar.
La mente intuitiva de mi prima le hacía deslizarse por los incovenientes con un sexto sentido. Avanzaba con la inercia adquirida del principio, asumiendo los inciertos riesgos que naturalmente sabía corría. Porque ¿quién puede tener la total seguridad? La realidad es un juego de probabilidades. La vida se desarrolla en un tablero de juego con un escenario y unas normas en continuo cambio.

Ah! Cómo hemos cambiado, que lejos ha quedado aquella realidad.....(resuena en mi mente con la música de Presuntos Implicados)
Sentadas en ese Seat 850 que mi tio conducía sin cinturones de seguridad, asomando nuestras cabezas por las ventanillas sin elevalunas eléctrico ni dispositivos de cerradura antiniños, disfrutabamos del paisaje por donde discurrían unas carreteras de un solo carril por sentido que en vacaciones se atascaban de tal manera que podías salir del coche a comer la tortilla de patatas en el arcén.
Era comunmente aceptado ese alto nivel de riesgo o más bien diría que no se era consciente ni siquiera de los riesgos que corrían.
Ahora si, tenemos multitud de dispositivos que estrechan el cerco a la inseguridad, minimizan los riesgos y nos proporcionan un super automovil cuyo prestigio publicitario es la seguridad. Mi prima es una de sus clientas, pero sabiendo de antemano esa disminución del riesgo, acepta y compensa esa ventaja. Mi prima está convencida que puede correr más, porque tiene unas prestaciones (frenos, dirección, potencia) que se lo permiten con mayor margen de seguridad. Su nivel de riesgo vuelve a subir para situarse como casi al pasado.
Mi prima de riesgo es fiel reflejo del riesgo que el conjunto de todos y todas asumimos. Se contagia por osmosis a cada uno de sus miembros. Si un alemán se marcha a vivir a Mexico, acabará por conducir asumiendo los riesgos y la indiosincrasia de los mexicanos.

El riesgo socialmente aceptado es un tocón difícil de modificar, sobre todo si lo aplaudimos y se siente recompensado . No me entendáis mal, la vía es reconocer y reforzar las conductas que reduzcan el riesgo y apuesten por la seguridad y que se convierta en un valor para toda la sociedad. En el parquet de la bolsa, los valores de la seguridad al alza y del riesgo a la baja.

Django Django - WOR from Jim Demuth on Vimeo.

Queridos Calados y Lectores, esperamos que vuestra prima de riesgo se encuentre a la baja. Le podemos invitar por ejemplo a la 5ª carrera con la seguridad vial, Ponle freno, la cita será el 1 de diciembre en Madrid. Si le queda lejos, seguro que habrá alguna otra en algún otro momento en otra ciudad más cercana o quizás en la suya propia.

Las Gemelas del Sur.

25 comentarios:

  1. Me ha gustado lo de "la realidad es un juego de probabilidades". Habrá que ser capaz de encontrar un equilibrio en el riesgo que tomamos, en el que estamos dispuestos a asumir.

    Un abrazo!

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    1. Nos la jugamos muchas veces, porque percibimos el riesgo, pero no lo asumimos. Lo sabes, pero juegas a la ruleta, es difícil que me toque.

      Un par de abrazos.

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  2. Hola, Gemelas.

    Creo que las cosas no han cambiado tanto como parece. Mucha gente sigue igual de imprudente que cuando no había cinturones de seguridad ni cierres antiniños. Hay cosas que no cambian ni lo harán jamás.

    El video me ha dejado de una pieza. ¡Vaya ruleta rusa sobre ruedas! Da vértigo verlos coger los billetes.

    Un par de besos muy fuertes.

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    1. Está cambiando poco a poco. Me ha sorprendido leer que ha habido las mismas cifras de muertos en accidente de tráfico que en los años 60, pero en cuanto al asumir riesgos me parece que también se iguala.
      Identico vértigo da ver las locuras que algunos hacen en la carretera, lo que no entiendo donde encuentran la recompensa.

      Besos y Besos.

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  3. Ayer bajé al rio y me asombré al ver la cantidad de ciclistas que llevaban casco. Despés, acompañé a patinar a mi hija y me asombré de nuevo al ver cómo iban de protegidos los niños y niñas que patinaban. Parecían pequeños robots. Vale, seguridad sí, pero ¿qué aburrimiento de vida tendríamos si no asumiéramos algún riesgo? Cuando yo era pequeña, siempre llevábamos las rodillas llenas de heridas y pelados. Ahora no, los niños están tan protegidos que cuando se enfrenten a algún riesgo verdaderamente terrible, no sabrán lo que hacer.Es mi opinión, claro. Y la vida misma es un riesgo.

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    1. La vida es un riesgo, pero no podemos lanzarnos a ella a tumba abierta. Empezar a medir los riesgos desde pequeños es un buen aprendizaje, porque la prevención es un modo de asegurar lo más valioso que es la vida. Pero coincido contigo, esos pequeños riesgos que corren nuestros peques les ayudan a madurar, a medirlos y les preparan para vivir la realidad adulta.

      Besitos de cura sana, culito de rana.

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  4. Soy un amante del riesgo cero.
    Sólo tenemos una vida.

    Besos.

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    1. Una vida que tratamos de no arriesgar, pero necesitamos el compromiso de los otros. Solo con que haya un arriesgado nos puede romper la tendencia al 0. Haberlos, haylos, lamentablemente.

      Besos seguros.

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  5. Rediós!!!!, hablabas de la prima de riesgo...te lo digo porque ya lo había empezado a relacionar con otra cosa, jajajajaja...

    Un beso

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    1. Claro, hombre!!! La familia de los autos locos. Me pido a Penelope Glamour jajaja!!!

      Besos de toda condición.

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  6. Como dijo Toro soy amante del riesgo cero.
    abrazos x2

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    1. Una utopía, pero hacia ella debemos caminar o tendríamos que decir correr.

      Besos y besos.

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  7. Yo estoy de acuerdo en que hay que minimizar los riesgos, pero yo invertiría en educación vial y también, y no en menor medidad, de la común. Educación para respetar los derechos de todos, de los demás, sin llevar los propios al terreno del abuso y la prepotencia. El riesgo mayor no es que yo me mate, sino que mate a otros. Una buena educación conlleva unos hábitos más sanos y seguros en todos los órdenes. No es mala la navaja, muy al contrario, pero su uso sí puede serlo.
    En cuanto al video, hay que entenderlo como lo que es, un espectáculo circense, y como tal, riesgo elevado..., eso se paga y bien (espero). Otra cosa son las condiciones en las que se la juegan..., como otras cosas en ese país..., tercermundistas. Una pena sin duda.
    Un saludo Gemelas!

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    1. Un comentario muy sesudo, Emilio. La clave está en la educación, la mejor medida de prevención, principalmente la EDUCACIÓN, luego le podemos poner el apellido VIAL. La que nos garantizará la prioridad en el valor de la seguridad de toda la colectividad. Todos juntos, porque es curioso que un individuo educado en el respeto a las normas, en el momento se encuentra en otra colectividad que no las respeta, pierde ese valor. El ejemplo del alemán en México es verídico, se adaptó al inseguro modo de conducir del lugar, asumiendo el riesgo social asumido por todos.
      Coincido contigo, es trágico, el vehículo puede ser un arma mortal.
      El espectáculo circense también se da en el primer mundo, llámese Formula 1, el riesgo es un valor que muchas veces transciende fuera del circuito.

      Un abrazo.

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  8. Asumir riesgos, cuando uno es muy racional, es muy costoso. El ser humano analiza por activa y por pasiva la cuestion antes de abordarla. Claro que tambien lleva razón el abuelo cuando dice eso de "quien no arriesga no gana". La cuestión es ¿cuanto está uno dispuesto a arriesgar? Y la respuesta dependerá de cuan "temerario" ese uno sea :)

    No creo que en una carretera estrecha hubiera arcén ;-)

    Bss y bss.

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    1. La percepción del riesgo y su consciencia necesaria para fijar su límite, para evitar ser temerario y dejarlo en atrevidillo, ya que ciertamente el que no arriesga no gana, en este caso no avanza. Ahora bien el temerario que lo es por esa nula percepción del riesgo, por ignorancia puede ser constrarrestado con la formación, pero el que lo es a pesar de conocerlo es una tarea educativa, psicológica o de la medicina del jarabe de palo (judicial).

      Ay, el arcén, era privilegio de las carreteras nacionales solamente, es mejor dejarlo en cuneta, palabro que conocíamos de sobra en aquella época llena de baches.

      Besotes. Mar.

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  9. Hola, Gemelas.

    Estoy con Emilio. Si no se invierte en educación... nos vamos a la M. Yo no soy de las que arriesgan mucho; no me gusta correr riesgos.

    Me alegro mucho de volver a verlas, señoritas.
    Besos.

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    1. También pienso como tú, es la mejor arma para sobrevivir. Nos debe hacer capaces de saber, saber hacer y hacer y ser. Sobre todo hacerse preguntas y ser crítico. No te ha pasado que si todos cruzan la calle, pasas siguiendolos y de repente te das cuenta de que está en rojo. Nos dejamos llevar sin pensar, asumimos el riesgo porque lo hacen los demás y es socialmente aceptado.

      Contentas de reencontrarnos, Towanda. Cuenta, cuenta que seguimos tus historias. Besos y besos.

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  10. Hola :) Me recordaste mi infancia. Mi padre tenía un Seat 850 "especial" y si, menudos viajes... Por lo demás, hay que asumir cierto riesgo ya que de lo contrario no saldríamos de casa y nos perferíamos la vida. Pero un riesgo aceptable, al fin y al cabo queremos volver a casa para poder salir de nuevo ^^

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    1. Mis recuerdos también viajan en el citroen 2 caballos de mi padre, con el entrañable movimiento de sus suspensión jajajaja!!!.
      En esta vida no hay nada seguro al 100% y correr pequeños riesgos o muy bien calculados es una habilidad que debemos practicar y así dar impulso a nuestras vidas, pero siempre protegiendolas para no perderlas.

      Arriesgate a visitarnos, estás en Territorio Calado con carreteras seguras.

      Bienvenido.

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  11. El riesgo según en qué y cómo. En la carretera debería tender SIEMPRE al cero, que lo que nos jugamos en ella es único y no tiene ni repuesto ni remedio. Estoy de acuerdo contigo que lo importante en este terreno es la educación, la conciencia colectiva de lo admisible y sabiendo que siempre hay quien creerá que "lo tiene todo controlado".

    Besos

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    1. Salir de ese individualismo, tu lo has dicho, la conciencia colectiva. Todos a una y entre todos y el único riesgo algún descerebrado que se llevarán al cuartelillo y siempre con la esperanza que podrá cambiar, reeducarse e insertarse de nuevo en la sociedad felizmente. Con la vida no se juega, en el casino todo lo que quiera o pueda.

      Besos y besos.

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  12. La capacidad de adaptación del individuo es muy grande y actúa como un mecanismo de defensa ante muchas carencias o necesidades....a.mayor seguridad ( en general, no solo en temas viales ) menor percepción de riesgo y conducta más atrevida.
    Aún así, hay elementos correctores de esta proporción inversa, y en seguridad vial se ha demostrado ( en los demás aspectos de la vida, faltan estudios.....)
    Me gusta la imagen del seat 850 sin cinturones, con las ventanillas bajadas y comiendo unas tortillas en medio de un atasco. Quiero de todo un poco, es mucho pedir?

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    1. Me llevas al instinto de supervivencia, tan simple, tan natural que el hombre con toda su complejidad ha logrado ahogar en un mundo sumamente tecnológico y emocionalmente complicado. Nuestro poder de adaptación cada vez es más exigente.

      Yo también me lo pido. Qué tal un regreso al futuro que fue, con la condición de niño, sin saber del futuro que vendrá, porque no podría ser tan feliz en el seat 850 o mi querido citroen 2 caballos si permaneciera el automatismo en mi mente del click de los cinturones. Quién dijo miedo?

      Besos y besos.

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