miércoles, 13 de febrero de 2013

TE DIJE QUE VOLVERIA...... para creer y sentir



                                            Fotografía: Fernando Fernández Páez. Imposturas



Escondieron su esperanza
 para matar el futuro,
amordazaron susurros
 entre silencios sombríos...

apelmazaron sus pechos
 para sentir el ahogo,
falsearon la belleza 
para impedir la nostalgia..

y entre la tierra y el mar
 fabricaron un vacío
de distancias y sospechas,
 de despedidas eternas...

de espuma negra sin olas, 
de brumas sin horizonte,
impostaron los recuerdos
 para vivir del pasado.....

y ajenos a la tristeza
 falsearon sentimientos,
esparcieron sus deseos
  tragados por la marea....

y tras su propia sorpresa
 su llanto baño la arena
y tras la pena y el viento
la lluvia borró sus huellas..



martes, 12 de febrero de 2013

LA GATA SOBRE EL TECLADO. Osos de peluche y tartas de trufa




La canción suena machacona entre coles de Bruselas y pizzas de peperoni. Las cajeras del supermercado están hasta los mismísimos céntimos de escucharla durante todo el día. Hoy es el día de los enamorados, taratata taratata. Una y otra vez. Y todo para que la gente compre tartas de trufa en forma de corazón y embriagadores perfumes de vainilla y jazmín. Hoy es el día del amor y en los escaparates de los bazares chinos se amontonan los dulces peluches con enormes corazones rojos donde puede leerse un te quiero y, en el peor de los casos, un I love you. Y eso que los sentimientos, ya sea amor u odio, se generan en el cerebro, no en el corazón. Pero claro, regalarle a alguien un cerebro de nata sería, además de asqueroso, ofensivo. Y no, no me he olvidado de las rosas, de los enormes ramos de tulipanes o de margaritas, o aquellos otros más pequeños de delicadas violetas. Flores para perfumar la vida cotidiana donde ya sólo se habla de facturas impagadas y de patéticos subsidios. Bombones para endulzar una tarde ventosa de invierno que acaba demasiado pronto porque el tiempo corre como el mismo viento.

Lo admito. No quiero tartas de fresa ni regordetes osos de peluche. Ni siquiera bombones de caja roja o una solitaria orquídea para adornar el batín de terciopelo. Renuncio a un dulce perfume de precio medio para clase media. Este año de profunda crisis voy a ser realista y voy a pedir un regalo que cambie el color de la tarde, o quizás de la propia vida. Quiero, por ejemplo, un cheque en blanco. ¿Es demasiado? quizás sea mejor pedir una esperanza, un paseo por la playa, una tortilla de patatas, un anochecer de nubes rojas, un trabajo digno, una tarde de lluvia junto a la chimenea (la chimeneas la tengo; la tarde de lluvia es difícil por estos lares), un “profe” de matemáticas para mi hija, una sonrisa, un recibo de la luz que no sea de infarto, una caricia recuperada, una cerveza muy fría, una canción que me devuelva los sueños, una buena noticia, una mañana soleada, una película de amor, un buen libro, un suspiro, una mirada cómplice, un correo inesperado, un geranio francés, una larga siesta, una palabra siempre esperada, un chocolate caliente, ver anochecer en el balcón, la luna, el sol, el mar, la tierra, la luz.

Y si es posible, una rosa roja, enorme como una luna llena, y cuyo perfume se extienda sobre esta tarde de febrero como un buen presagio.

lunes, 11 de febrero de 2013

35 MILÍMETROS: LA HISTORIA DE SIEMPRE



Este lunes os presentamos uno de los cortometrajes españoles más premiados de todos los tiempos. Más de 130 galardones nacionales e internacionales avalan a “La historia de siempre”, un cortometraje de José Luis Montesinos. 

..Un día cualquiera, realizando un viaje en transporte público de cualquier ciudad, a uno de los pasajeros le suena el teléfono móvil y comienza a hablar, en un tono lo suficientemente alto como para que podamos seguir la conversación. A medida que la historia avanza, el resto de pasajeros  acaban "enganchados", interesándose por  esa llamada … 

La historia de siempre, consigue ir atrapando al espectador. No tiene  gran fuerza visual, no es más que un viaje en un autobús de línea, donde un hombre esta contando su historia con una voz realmente poderosa, con clase. Nuestro protagonista es un andante caballero  con una voz apabullante. Y según va pasando la situación, la voz se le agranda y proyecta… Y, a partir de aquí, se despliega todo un juego de espejos en los que los pasajeros acaban viéndose reflejados, los delatan  las expresiones de los rostros, los pequeños gestos.

Es un corto que podría cargar contra la sensibilidad del espectador  pero Montesinos consigue un admirable equilibrio entre  convicción y emoción legítima, nada sensiblera. 

Esta historia acaba pareciéndose a  una metáfora de las pequeñas heridas cotidianas. Los pasajeros del autobús asisten a un espectáculo en el que ven reflejadas, sus vidas. 

Pero la fantasía se acaba. … Es el turno de la vida real. 

Aunque es posible que el espectáculo les haya hecho reaccionar, al menos, un poquito, y alguno de ellos se permita concederse, quizás, una segunda oportunidad. 

Tal vez, y sólo tal vez, la fantasía ayude a vivir.

La historia de siempre from Marc Zumbach on Vimeo.

¡Feliz Lunes Calados!

sábado, 9 de febrero de 2013

FOTO POR TÍ _ Autorretrato.



Sí, realmente esto es una botella, y más concretamente de vino, un Vegamar, Reserva 2007, un vino tinto de la tierra, con el sello del Consejo Regulador de Vinos de Valencia. Así que podría haber titulado esta foto y mi primera entrada por estos lares como: "La botella de vino". 
Pues no, porque aunque no lo creas, o justamente tal y como has adivinado, ese que está detrás de la dichosa botella soy yo, la foto me la he hecho yo, y por tanto técnicamente es un autorretrato.
Lo que ves de mí es todo cuanto de momento te quiero mostrar: mi ojo, el izquierdo para más señas, y si te fijas, también ves mi cámara. Y además porque la botella no sólo te la muestro, es más, te la regalo..., lo que me interesa mostrarte es lo que ves de mí.

Es curioso, o no, pero ese ojo es el que uso para encuadrar por el visor, y me costó varios disparos el situarme de manera que sólo él fuera visible en la foto, ocultando el resto de mi cara tras la botella. Tenía que procurar, con bastante pericia por cierto para mantener la botella en el ángulo adecuado, alcanzar a ver cómo el diafragma de mi cámara se abría durante una fracción de segundo, y captaba la susodicha que sostenía con mi mano derecha frente a mí, tapando gran parte de mi rostro, mientras con la otra mano apretaba el dispardor del mando remoto, apuntando con tino al receptor de infrarrojos, y teniendo que retirarla rápidamente para que no saliese en la foto..., contar, uno, dos..., ¡cataclok! (bueno, es que mi cámara no hace el típico, ñoño y mañido "clik", universal onomatopeya del preciso istante en el que se lleva a cabo el mágico gesto de disparar una cámara de fotos...).
Como todo tiene un porqué, pues me explico...

Recibí, creo que como casi todos los que nacieron en mi tiempo, una determinada educación. 
Ni mejor ni peor que otras, ni todo lo contrario, simplemente fue la que me dieron. En ella se nos enseñaban cosas que hoy apenas se tienen en cuenta. Por ejemplo, se nos enseñaba que era cortés y oportuno el llevar un presente a casa de los anfitriones, al menos cuando por primera vez, nos abrían las puertas de sus casas. 
Así que como ese es hoy mi caso, empiezo con esto, un regalo. 

Mi regalo es el habitual en estos casos: una simple botella de vino...

Un regalo para todos, anfitriones, pero también para los comensales de una mesa a la que he tenido el placer y el honor de ser invitado. Un regalo para todos, también para mí, porque me sabe a regalo el poder asomarme a esta, la ventana que te lleva a territorio calado, la pantalla de tu ordenador, tu propia ventana abierta a mundos soñados, a lugares por inventar.

Y para todos, porque me asomo a vuestras casas por primera vez, y por eso os doy las gracias. 
Así que prepara tu copa, esto es sólo el comienzo...
¡foto por ti!

No creas, mucha gente pronuncia la "v" como una "f"...
Nos vamos calando..., ¡uy, perdón!: nos vamos viendo.

viernes, 8 de febrero de 2013

EL GRAMÓFONO: ACCEPT; "Pandemic"

Solo quedan unas horas para poder apreciar una visión nueva en esta ventana virtual. Una mirada puesta en el objetivo de una cámara, capturando la imagen, el reflejo, la esencia, cosas que a veces escapan a nuestros ojos. El equipo de Calados crece....,

 ¡Emilio te damos la bienvenida! 


 
 
Volvemos a ser reincidentes en una expresión de musica potente. Sonidos estridentes  con una fuerza avasalladora, el sonido de esta banda. Accept, es un grupo alemán de "heavy metal", formado en la década de los 70, grupo que ha tenido muchos altibajos, negándose la estabilidad de un grupo consolidado.
Uno de sus últimos trabajo “Blood OF The Nations”, del que procede el tema que os presentamos hoy, Pandemic, dicen que es un ejemplo del más auténtico y genuino "heavy metal".
La primera formación estable estaba compuesta por guitarristas como Wolf Hoffmann, quien aportaba al grupo un trabajo titánico, Hoffam y Fischer la otra guitarra del grupo, han legado fuertes influencias de un "heavy metal" sincero, potente y guerrero.
Guitarras demoledoras y una base rítmica que te obliga a mover la cabeza con fuerza y también una parte armónica. que le da expresión a la pieza que se escucha, a pesar de lo apocalíptico de la letra.
¡Un trabajo con trece temas “de guitarras malditas”.y mucha energía!.
¡Energía que queremos transmitiros para derrocharla este fin de semana!
¡Contagiaos de este sonido apocalíptico Calados!