La soledad en el interior y la oscuridad más absoluta
son los elementos que campan en nuestro día a día.
Las dimensiones y constancia de cuanto nos rodea,
referencia necesaria de partida para construir ilusiones
y proyectos más allá del vacío ciego que nos imponen
no podemos percibirlas y el bloqueo nos invade.
no podemos percibirlas y el bloqueo nos invade.
La luz al final del túnel, se convierte, cada vez más,
en un espejismo que nos atrapa por momentos, pero
que continuamente nos devuelve al desengaño...
Es difícil resistir una realidad desesperanzada
y también es difícil vivir de una luz incierta y lejana..
Para la construcción de nuestro futuro son necesarias
una de cal y otra de arena.. hoy nos quedamos con la arena.
