Mostrando entradas con la etiqueta Tonucci. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tonucci. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de enero de 2016

PASABA POR AQUÍ:IMAGEN TRANSCENDENTAL



¡Ya me gustaría a mí que todos los mensajes transcendieran tanto!
Hoy me he encontrado con un paisano que vestía de azul y rojo todo él,  con la marca “España” en la espalda, incluso calzaba unas sandalias menorquinas roja y azul... Todo un ejemplo de convencimiento, la imagen de una idea que transciende hasta la apariencia personal. No seré yo la que le alabe el gusto, pero este caso, bastante curioso por cierto, sirve para dar entrada a otro mensaje, a mi modo de ver, admirable y francamente bueno.

Tuve ocasión de oír a Mar Romera, de la Asociación y Escuela de Tonucci….(www.apfrato.com) su mensaje me llegó, me emocionó y me enamoró: "Educar en el afecto y con afectividad" Ella es otro ejemplo de transcendencia personal y ¡ojalá que sea social! Vestía los colores de la empatía y el amor a su trabajo y "agitaba" la educación como baluarte, con respeto, con dedicación. Mar es educadora, maestra, no como mera ocupación, sino entregada  a  una misión, algo también curioso…

Desde su figura delgada, inquieta, su actitud cercana y cautivadora y su forma de hablar con marcado acento, iba lanzando mensajes, mensajes que yo recibía con agrado, diciéndome a mi misma ¡que no es tan difícil! ¿Por qué tantos años de Sistemas Educativos diferentes y no se ha dado con una fórmula?…¿quizá porque las leyes educativas las mezclan demasiado con “hacer política” ?

Mar habló de muchas cosas, pues dos horas dan para mucho y más a ella, cuya oratoria es rápida, dinámica, clara y con los silencios justos para que el mensaje busque sitio y se instale en nuestros pensamientos.

Lo que dijo no me pareció  utópico, como  la primera vez que lo oí. Algo ha cambiado en mi forma de recibir el mensaje. “El brebaje” va haciendo efecto, va transcendiendo y eso me lleva a pensar que si yo puedo ver otros modos de proceder, por pura contaminación, poco a poco ésta se puede extender y crecer y conseguir una gran epidemia... porque como ella dice, el cambio no lo provocan los Sistemas Educativos ni los currículos, aunque tienen su relevancia, es más por la labor, la actitud y la generosidad del maestro/a.
La educación es un acto de amor. Educar es un acto de amor. Educar en el afecto y con afectividad, haciendo lo posible para evitar los fracasos. ¡Ojalá! se llegue a una escuela que descubra, motive y exija las potencialidades de cada niño/a porque esa será una escuela con posibilidades para todos. Si se trabaja en desarrollar potencialidades, será una escuela de posibilidades.

José Antonio Marina, http://www.joseantoniomarina.net/practica/ dice muchas cosas con las que estoy de acuerdo y esta es una de ellas: Los sistemas educativos no pueden limitarse a ser meros transmisores de lo que la sociedad considera necesario transmitir, debe ir más allá, educar implica crear indivíduos libres, capaces de conocer, analizar la realidad y participar en esta para transformarla, como dice  Paulo Freire, otro de mis pedagogos favoritos.

No nos deben perturbar los cambios, al contrario, creo que son buenos para airear nuestro interior lleno de cachivaches cogiendo polvo, son buenos para provocar nuestra atención y exigir nuestro máximo esfuerzo, para pensar esperanzados que no todo se ha perdido, sino que puede mejorar, que con el derecho a soñar, voluntad y mirada crítica podemos, claro que podemos corregir la dirección, mejorar el camino y obtener resultados y de paso, satisfacer nuestras buenas conciencias.


Porque como dice Mar, “La calidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos”


Marinela, (una contaminada)