Fernando Fernández Páez.
Un hombre, un perro y el mar, un nuevo horizonte ante nuestros sentidos.
Un punto de inflexión tras mucho tiempo de pequeñas dimensiones....
promesas incumplidas, oscuridad, y el obstinado vaivén del día a día.
El tiempo se congela ante una imagen, absolutamente dinámica y llena de matices.
Atrás quedó la tierra adentro, lo previsible y seguro, lo que conocemos bien...
ante nosotros se abre todo un mundo por descubrir, inmenso, inestable, desafiante.
Y en la linea que separa el camino recorrido de lo que ansiamos y nos excita,
un hombre, que parece romper esa barrera que separa dos mundos, busca la felicidad,
atraído por la fuerza azul del mar, por su infinito misterio y su propia impotencia....
Mientras su compañero, alarga su sombra de espaldas al sol, indiferente, asustado,
o simplemente desconcertado ante una decisión que no comprende su instinto....
El mundo va creando estas escenas a cada momento y nos las ofrece si sabemos mirar.
El eterno movimiento entre luces y sombras , entre deseos y realidad, entre valor y miedo,
nos ayuda a comprender lo fugaz de nuestra vida, la necesidad del mirar hacia delante.
Y nos empuja a nuevas experiencias, a compartir la aventura, a alcanzar nuevas metas...
Os deseo a todos, calados y por calar, unas felices vacaciones cargadas de nuevos proyectos para la vuelta.
Un abrazo inmenso ( como el mar.....)
