Fotografía: Fernando Fernández Páez
No, no miraré más el mar,
ni su presencia infinita.
Quizás llore su recuerdo
con dos lágrimas de sal..
Me alejaré de las olas
que copulan con la arena,
una y otra vez, eternas.
Ni escucharé sus gemidos.
No buscaré su horizonte,
ladrón de mis sentimientos,
destino de mis recuerdos.
Ignoraré sus silencios...
Cerraré al viento mis ojos,
lucharé contra su brisa...
y fingiré indiferencia
ante su profundo azul...
Y así, de espalda al mar,
enjugaré mi tristeza.
Buscaré nuevos senderos,
esperaré nuevos días....

