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jueves, 16 de mayo de 2013

CONDUCTORAS SUICIDAS. LUZ VERDE

Gadget de Yasutoki Kariya

Dos luces, una roja y otra verde, protagonistas, árbitros en el cotidiano y universal mundo del tráfico. Con un código que todo el mundo conoce e interpreta, pero que en ocasiones no surte el efecto de acción-reacción establecida en las reglas del juego.
¿Cuál es el detonante de ese giro hacia la anarquía, de tomar decisiones en base a una regla personal e individualizada?  Hemos crecido, somos adultos y dominamos las situaciones, controlamos el riesgo y desechamos las medidas que consideramos sobreprotectoras, exageradamente prudentes, considerando que llegan a ser innecesarias.

Cruzar un paso de peatones regulado por semáforos es tremendamente sencillo. Empezamos enseñándoselo a nuestros hijos, la norma es clara e inequívoca y procuramos ¿todos? a cumplirla en toda ocasión. Le otorgamos un valor a esa norma como si fuera su chaleco de protección.
¿Cuánto tiempo permanece ese respeto a esa norma básica? Puede que toda la vida de ciudadano como en el caso de sociedades y cultura de mucho más al norte como este ejemplo.


Y queda claro si yo respeto, exijo también tu respeto. Liga de acción ciudadana.


Realmente no es fácil llegar a ese nivel de civismo. La resistencia a la norma es natural y cuestionarla es sano y conveniente. Ser modelo y remodelar es la clave.
Aunque tengamos que recurrir a la mágia cuando nuestros retoños nos recriminen que el tiempo para cambiar a verde es muy largo y quieren ir ya al parque y además no pasan coches. Nosotros creamos el encantamiento. Espera, cuando te diga sopla, seguro que cambia. Voilà!!! Soplamos y aparece el muñeco verde. Hemos conseguido que espere. Pero la magia se acaba porque dejan de creer en ella y descubren el truco con el tiempo. Pero hay otros métodos, nos ayudan los inventos a ocupar la espera.


¿Cuál es vuestro truco?

Besos cruzados en toda regla, queridos Calados y Lectores.

Las Gemelas del Sur.