¡¡FELIZ AÑO NUEVO AMIGOS CALADOS Y LECTORES!!
¡Y se fueron los Reyes Magos.......!
Amigos calados, ¡qué desilusión!,
después de tanto pedir un novio a San Nicolás y el santo pasar de mi y no hacerme ni puñetero caso, este año decidí pedírselo a los Reyes Magos. Un novio de esos que todas
queremos, considerado, compañero, amigo, que le guste compartirlo todo,
que te escuche, que te entienda, responsable, atento…. Vamos, lo que viene
siendo un príncipe azul. Pensé que sus
majestades, los Reyes Magos, bien
relacionados con el gremio, conocerían a muchos príncipes azules, y….con un
poco de suerte, alguno quedaría libre. Así
que me puse a escribir la carta sin
especificar mucho para no restar posibilidades y esperé ansiosa que llegara ¡la
noche de Reyes!
El día 6 me desperté alterada, me
duche, acicalé y corrí en busca de mi regalo, y ¡allí estaba! sentado en el
sofá. Me hice notar con una “tosecita” de esas de -“gira la cabeza, que estoy
aquí”- pero nada, se había posicionado en el sillón, y para entretenerse,
porque había llegado temprano, pues fue de los primeros que repartieron, había
puesto la televisión. Y yo me preguntaba… ¿un príncipe azul también ve la
televisión?, ¡pues si señores! concretamente los deportes. Así que ni corta ni
perezosa me planté delante de él esperando una reacción ya sin muchas
expectativas. Se levantó, me besó la mano y se volvió a sentar y como si lo
hubiera hecho toda la vida me dijo…
-¿Has hecho café?-
Yo estaba alucinada, no es que yo
esperara ningún beso apasionado ni que
me subiera a la grupa en su caballo blanco para dar una vuelta, que por cierto, no iba en el paquete, pero… no se…..algo más de sensibilidad si que esperaba,
la verdad. La cosa es que después del café me pidió una cerveza, y al medio día ya deambulaba por la casa totalmente
adaptado. Se puso en el ordenador y no se cortó un pelo en comenzar a chatear
en su Facebook, presumiendo de sus 300000000... millones de amigos, pero lo que
fue el colmo, la gota que rebosó el vaso, es que le diera a… “Me gusta” al Sr. Gallardón en una de sus últimas apariciones, ya sabéis, por la ley que tanto revuelo
está causando y que nos va a hacer retroceder 30 años, pero como es un príncipe
azul, lo del pasado parece que… “Le gusta”
Bueno, intenté reclamar, pero mis
argumentos eran flojos: -“me dijeron, creía, prometían….”
La contestación fue rotunda;
- “los príncipes azules vienen así de serie, lo que se dice en
los cuentos es puro marketing”- ¡qué
desilusión hermanos!, y apostillaron,
-“si no le convence puede devolverlo
en un plazo máximo de 15 días porque luego ya no tiene billete de vuelta”-.
¡Bueno Calados! no veáis como corría yo por la casa recogiendo
sus pertenencias esparcidas por buena parte del comedor, la habitación, el
baño… ¡menos mal calados, menuda liberación!, ¡pensaba que me lo tenía que
quedar para siempre! En fin, metí todas sus cosas en una bolsa de TUUS que también me habían
dejado los Reyes y no me gustaba nada y le dije que sentía mucho todas las
molestias pero… ¡éramos incompatibles!...
y… como vino sin caballo, le pedí
un taxi…
¿Y sabéis que os digo? que he
recuperado la fe en el refranero popular que es muy sabio y dice así… “Mas vale sola que mal acompañada”
Y para reafirmarme en mis
pensamientos, mirad que vídeo he encontrado..
¡Que a lo largo del nuevo año, se vayan cumpliendo vuestros sueños.....!
Marinela