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miércoles, 6 de mayo de 2015

PASABA POR AQUÍ: "INFINITO AMOR"


Hoy me ha conmovido una pareja de esas que cuentan años repletos de historias, parejas que se caen si no está el otro, parejas unidas por una vida que empieza a olvidarse...

Se me ocurre escribir sobre las personas mayores. Buff! pensarán algun@s, tristeza y tedio. Porque eso es lo único que tienen muchas personas mayores en su vida. Muchas que están solas. Pero yo, estos días, he sido testigo de que existe algo más que en ocasiones olvidan, los que tienen la suerte de seguir con su compañera de viaje.

Os hablo de una pareja que se tienen el uno al otro, aunque a ella algunas mañanas se le olvide que él está en su cama con su consentimiento y eso provoque que le pregunte con una vergüenza casi pueril….”¿Pero tú eres mi marido no?” no vaya a ser que esté “pecando” sin saberlo. ¡Y eso nunca!, ella siempre ha sido fiel al padre de sus hijos.

Curiosamente, el estado de demencia que tiene ella la hace más razonable en algunos momentos y sabe argumentar y rebatir, no se por qué motivos misteriosos, las quejas típicas de él.

- ¡Estoy hecho un trastillo, ya con 8….taitantos años!

A lo que ella le contesta;

- Pues eso quiere decir que ya los hemos vivido y muy bien.

Ante una respuesta tan cierta y contundente, no hay nada que objetar,

- Somos mayores, pero estamos bien y juntitos.

- ¡No, no, yo no estoy bien!

-¿No cariño, qué te pasa?

Y a continuación le recita ese refrán que esta en su mente y que aflora cada vez que lo necesita, “Entre dos paredes blancas hay una flor amarilla…..” y le saca una sonrisa….Ella sabe que lo ha hecho bien, pues ha conseguido que su cariño eterno se ría y se ponga contento. Pero aún le pregunta ¿lo he dicho bien?

Es su niña pequeña, la que no hace mucho llevaba la casa, cuidaba de sus hijos y le apoyaba como nadie. Ya ha pasado todo eso, ahora es otra época más dura que van a tener que vivir y lidiar...pero se tienen el uno al otro…

Al principio, a él le podía el cabreo, la resistencia a lo evidente, el sobrepeso de la situación le superaba. Pero poco a poco es la aceptación la que se ha impuesto, es la resignación con energía, es intentar no dejarse caer, por ella, por él….

Ella en cambio, viaja en el tiempo y vive recuerdos en su mundo paralelo,  lleno de infancia y adolescencia, donde encuentra pretendientes, hermanos, amigos y momentos felices…Se obstina, se opone a lo que no quiere, a lo que le molesta. Amenaza con escapar...como una niña...pero pronto la convences…o no, pero consiente vencida. Se enfada, a veces llora y cuando pasa el enfado.. también se  olvida.

No entiende que no se puede dejar de hacer lo que la mantiene saludable, porque tenga frío o sueño...y su media mitad se convierte en verdugo, pero de eso también se olvida…y acaban sentados en el sofa, frente al televisor, con las manos entrelazadas y los recuerdos esparcidos por toda la habitación….

Y esta es la mejor visión de si mismos, la aceptación hecha paz, con la rutina, los refranes y las caricias…porque se tienen el uno al otro…

Es la vida, maravillosa vida juntos...

Marinela

jueves, 18 de octubre de 2012

CONDUCTORAS SUICIDAS: "CON EL AGUA AL CUELLO"




¿Alguna vez habéis tenido una crisis de pánico e impotencia? Pues yo si, fue el día 28 de septiembre, a eso de la media noche.

Había ido a recoger a Raquel al polideportivo,  su equipo de "voley" tiene entrenamiento nocturno los viernes. Se hace a horas intempestivas, pero es comprensible, todas estudian y su tiempo libre comienza casi al finalizar el día.

La lluvia se había dejado ver por la mañana, pero se manifestó, con total ímpetu, apuntando  los primeros claro-oscuros del ocaso. El gris plomizo se adueño de la escena, y fue  ocultando una a una las pocas grietas de luz que se resistían, el paisaje se entristeció y comenzaron a llover todas las sombras. Sombras que se movían de un lado a otro, empujándose, a merced de un viento caprichoso, que aliado con  la lluvia, marcaba,  golpe a golpe,  las huellas de su paso.

Cerca de  las 12 campanadas, buscábamos refugio metidos en el coche que nos aislaba del ataque furioso de ráfagas de lluvia, lluvia, que a lengüetazos,  nos impregnaba el  miedo y la incertidumbre calándonos hasta los huesos. En el epicentro de un lago sin límites,  sin barreras.....nuestro wolkswagen se paró y se produjo el silencio más temido, en medio  de estrepitosas cargas eléctricas y voces que anunciaban que se rompía el cielo.

A partir de aquí, el tiempo que pasó lo desconozco, segundos, minutos interminables que se detenían para hacernos  conscientes de nuestro naufragio. Las puertas no se abrían, la fuerza de la corriente lo impedía. El nivel del agua iba subiendo, empezaba a trepar por los pies empapando las alfombrillas, la tapicería de los asientos adquiría  tacto de esponja y el miedo nos empezó a atacar con fuerza;  Gritos, frases atropelladas, gestos violentos para  salir de aquel cofre de Houdini, una llamada de teléfono pidiendo auxilio.......¡que venga alguien a rescatarnos, nos vamos a ahogar!

Esas fueron las últimas palabras que dije antes de bloquearse el móvil, ella, pegada al auricular ,en otro escenario distinto, repetía:  ¡dime....dime!, ¿dónde estáis?.....

Se había cortado la llamada, mi nerviosismo me hacía temblar hasta las pestañas, no acertaba a marcar “rellamada”, cuando lo conseguí, se confirmaba el mensaje; “el teléfono no esta disponible”. Con la angustia oprimiéndome el pecho  y tratando de sujetarme el corazón, marqué el 112, ¡imposible!, una y otra vez repetía la maniobra sin resultado...mi cabeza no paraba de remover ideas..marqué el 092, ¡lo mismo! pitido de sobrecarga...Los papeles del seguro.... ¡están en el coche!.....Iba de aquí para allá recorriendo el pasillo, como un león en su jaula, intentando buscar ayuda en alguna parte de aquel circuito de socorro. Corrí al ordenador, quería buscar el teléfono de la compañía con la intención de pedir una grúa urgentemente, internet no respondía.....De nuevo, estaba marcando  el “112”...."stop, sobrecarga en la red”, ¡mi corazón iba a escapar  de un momento a otro!, intento pensar......llamo al centro de gestión de tráfico, desde allí se puede tramitar la ayuda, ellos tienen medios para ponerse en contacto con policía, 112, servicio de grúas.... seguro....pero... otra llamada de teléfono que no responde......Mi angustia iba creciendo y cuando estaba dispuesta a lanzarme a la calle en busca de cualquier transporte que me acercara al desastre....el móvil volvió a sonar, vi un numero desconocido, descolgué de forma compulsiva, aún sabiendo que podrían ser malas noticias, pero la incertidumbre y la impotencia me consumían y quería saber.....¡Diga!..al otro lado del auricular escuché, por fin, la voz que hacía desaparecer mi angustia......una voz temblorosa pero suave me decía ….¡estamos bien!....

Tuvo la sangre fría de filmarlo,como él, muchos perdimos...sólo el coche.....



Tras unos días, ya pasado el susto, sacamos conclusiones. Calados, en días de insistente lluvia, intentad no coger el coche.

Las Gemelas del Sur

jueves, 6 de octubre de 2011

CONDUCTORAS SUICIDAS: Amor a la carta, carné de subasta


Ocurrió algo imprevisible. Un hecho anodino que iba adquiriendo la naturaleza de algo importantísimo.

Mar se había habituado a las citas organizadas por "e-Darling" Manejaba los encuentros y con visible seguridad, guiaba las relaciones según le interesaran o no, hacia un desenlace certero.

Hoy quedaba de nuevo con Fernando, su último fichaje, era al 90% compatible en 6 campos de 7, estaba convencida que saldría bien. Con los años, se ha vuelto más exigente, los pequeños defectillos y rarezas ya no se obvian con tanta ligereza como cuando eres joven, ahora, rara vez se contempla la posibilidad de un cambio a mejor.

La 1ª cita fue una cena romántica en la que presentaron, ambos, sus mejores armas de seducción. En la 2ª Mar intentaría sacarle partido a las horas invertidas en "spinning y pilates" de las que había alardeado, Fernando era más de escalada y Camino de Santiago, eso dijo.

Habían quedado en Cánovas para picar algo y luego dirigirse a una sala de baile. Aunque ninguno de los dos se declaraba aficionado, surgió la propuesta y ambos la aceptaron de buen grado.

Fernando no había acudido a la cita en coche, Mar sí y como en ambos existía cierto poso de rancias reminiscencias machistas, ella acabó cediéndole el coche para que condujera y los llevara al destino elegido. Accedió porque no quería manifestarse absolutamente feminista, eso pensó, pues sabía que a la mayoría de los hombres, dicha actitud les asusta bastante, pero estaba dispuesta a plantear una alternancia justa en futuros desplazamientos.

Fernando accionó el mando del Ford y se posicionó en su asiento, a la espera de su copiloto. Mar, contorsionándose, se esforzaba en introducir alguna parte de su cuerpo en el habitáculo del coche, pues el vehículo de al lado se había pegado literalmente, impidiéndole abrir la puerta más de dos palmos. Alargando una pierna logra alcanzar la alfombrilla, ahora, había que colar el cuerpo, que de costado y "metiendo tripa" iba poco a poco cediendo a la presión, por último la cabeza, lo más importante, la coloca de perfil, con mucho cuidado de no dejarse los pómulos en la bajada, y ....¡por fin!, está dentro. Fernando ni se ha inmutado, pacientemente ha seguido sus movimientos hasta verla abrocharse el cinturón. Mar está un poco perpleja, ¿no había faltado un comentario de Fernando durante este simulacro de pista americana? como......-"espera, ahora lo muevo hacia delante y entrarás mejor"- A Mar no le ha gustado nada este tropiezo, pero intenta olvidarlo. Fernando empieza a gestionar la posición de arranque, se ajusta el asiento hasta poner en contacto su abdomen y el volante, prácticamente lo acuna entre sus brazos, ajusta los espejos, saca una gamuza del bolsillo del pantalón, se la pone entre la cinta y la clavícula y por último, se coloca unas potentísimas gafas lupa. Ahora se explica su forma de mirar, fija y penetrante, como si quisiera contar, una a una, las células muertas de su piel ¡si es que no la veía! Mar está procesando la información, -alguien se ha olvidado anotar estos detalles en su ficha-

Pone el coche en marcha y un rugido de motor, a modo de quejido indescriptible, sale de su flamante Ford que empieza a circular a golpes de acelerador.-¿Se habrá percatado de las 5 marchas? ¿por qué continúa en segunda y acelerando?

Mar no sabe como indicarle, sin ofenderle, que el motor está pidiendo auxilio, ve que a este paso le funde el motor....y piensa...-¿Donde puñetas le habrán dado el carné a este?-

La escena se ha transformado en una incómoda situación de lo más reveladora. -¿Qué está pasando, será una broma, cómo he podido equivocarme tanto?- La idílica y delicada cita del día anterior, se ha transformado en vulgaridad y delirante aburrimiento, por tener que soportar la gigante ineptitud y manifiesta torpeza al volante de su acompañante.

¡Mar no aguanta más! Fernando acaba de subirse al bordillo en su sexto intento de aparcamiento, ¡con un espacio de 10 metros para maniobrar! Mar se tensa, -¿cómo puede tener carné de conducir semejante tarugo?-

Y cuando el intrépido conductor acaba la faena, reinicia el ritual; baja el parasol, se mira al espejo, se peina, se quita las gafas, las guarda, vuelve a subirlo y desciende, momento en el que Mar se apresura a bajar del coche, se dirige a él y con voz rotunda y clara le dedica estas palabras:
-Hemos terminado-

Imprescindible saber con quien se sube una al coche. "Dime como conduces y........"..de ahora en adelante, requisito para el aspirante; Acudir a la cita con certificado de aprovechamiento de una acreditada autoescuela.

¡Hay quien necesita muchas pistas para acertar con su destino!



Saludos queridos Calados y lectores
Las Gemelas del Sur

jueves, 2 de junio de 2011

CONDUCTORAS SUICIDAS: "IDEM"


Mauricio y Lola, son una pareja que lleva 50 años compartiendo vida. Lola tiene 75 y él 85. Se conocieron un 24 de mayo en las fiestas de su pueblo y desde entonces caminan juntos.


Ella renunció a muchos proyectos para que sus hijos la encontraran en casa a al vuelta del colegio, para que brillara más la imagen de Mauricio y para ser pilar y refugio de todos los miembros de su familia, como tantas otras mujeres, que teniendo objetivos y posibilidades de alcanzarlos, los dejaron en un cajón y dieron un paso atrás, pasando a segunda fila.


Esta mañana Mauricio ha salido de casa con prisa, quería ir a sus campos, hobby que le mantiene activo y con ilusión tras su jubilación forzosa. La lluvia le obliga a coger el coche, habitualmente va caminando, puede ir en otro momento, pero lo tenía programado hacía días, como no le gustan los cambios inesperados, resolutivamente, decide ir conduciendo.


Lola repite hasta la saciedad que ya no está para conducir, que algunos reflejos han caducado, que en sus ojos siempre hay niebla y cuando va solo, el esfuerzo de visión que exige pilotar su vehículo se ve limitado por su artrosis, pues no le permite girar el cuello lo suficiente. Se enzarzan en una discusión que Mauricio pone punto final, saliendo de la casa.


A los 15 minutos suena el teléfono, es la Guardia forestal, ha habido un accidente, Lola se asusta, pero la tranquilizan, solo hay daños materiales. Se pone nerviosa, balbucea, respira hondo y....ya sabe lo que tiene que hacer, plantar cara al problema, como siempre. Prepara su bolso y las llaves del coche grande, para llegar cuanto antes. No quiere molestar a sus hijos y los vecinos han salido. Pero Lola, no conduce desde hace tiempo, Mauricio es de los de antes, de los que la lleva a todas partes. Ahora tendrá que hacerlo. Se sienta al volante y le entran sudores solo de pensar en arrancar. Llama a Kazán, su perro, tan viejo como ella y lo sienta a su lado, de copiloto, le hará compañía durante el trayecto, además, él no reniega si se equivoca de marcha. Se enfrenta al volante, al pedal del acelerador que le da miedo y a los retrovisores que no domina.-¡En cuanto salgamos de ésta dejamos el coche y que nos lleven!- piensa para animarse. Se abrocha el cinturón, pone la radio y sale en busca del desastre.


Kazán está asustado, siempre le ha gustado mirar por la ventanilla, pero esta vez el paisaje pasa demasiado rápido. Su musculatura se tensa para proteger la rigidez de sus huesos, -¿ por qué no me habrá puesto el cinturón de seguridad?-


Su instinto le dice que acabará empotrado en el salpicadero, pues los arranques y frenadas de Lola parecen el acompañamiento de una máquina "Singer". El vaivén brusco de la marcha le provoca un mareo repentino, el pobre perro teme no poder contener, por mucho tiempo, su estado de embriaguez sin mojar el asiento, pero no puede hacerlo, ¡las fundas son nuevas!


Los postes a ambos lados de la carretera parecen cruzarse en su camino y las líneas pintadas cambian de dirección constantemente. -¿No comprende que yo también soy mayor y puedo sufrir un shock?- se lamenta el perro.Lola ha bajado la ventanilla del copiloto para despejarse, no le gusta el aire dándole en la cara. El hocico de Kazán se retira mostrando los pocos dientes que le quedan, el viento pegado a su morro lo aplasta contra el respaldo. -¡Esto si que es una prueba de fidelidad!- se dice a si mismo.


El amigo fiel no ha podido más y se le ha escapado el susto entre las patas, se ha quedado rígido y espera a que lo saquen de allí.


Lola llega al lugar donde se encuentra Mauricio, baja del coche y dejando la puerta abierta va en busca de su compañero. Puede ver el coche subido a un invernadero de fresas. Con la lluvia, se equivocó de camino y al esquivar un hoyo, fue a parar contra el ensamblaje de su cúpula.Mauricio está sentado en un mojón del camino, dándose explicaciones y excusas para no asumir su error. Lola le mira y cogiéndole de la mano le susurra: -No te preocupes a partir de ahora llevarás chófer-


Kazán lo ha escuchado, planta las orejas y piensa para sí........¡no será verdad, a partir de ahora, me quedo en casa!


Hay que saber entregar las armas en el momento adecuado


Saludos queridos calados y lectores


Las Gemelas del Sur

jueves, 7 de abril de 2011

CONDUCTORAS SUICIDAS. "Los locos años 20". Genio y figura.....



Hay personas que nos marcan para toda la vida, personas que con su ejemplo, su valentía, su esfuerzo, nos emocionan y provocan nuestra admiración.


En los años 20, las grandes empresas automovilísticas reorientaron su producción hacia vehículos económicos, para que su uso saliera de las fronteras de los pudientes y llegara hasta las masas.


Los "locos años 20", fueron de prosperidad económica mundial, ésta se había generado a partir de 1924, pero pronto empezaría a tambalearse, les duró poco a los protagonistas de aquellos efervescentes años. Con la primera guerra mundial a sus espaldas, se levantan ideologías cuyo protagonista, el proletariado, alza la voz, pero desgraciadamente también dura poco, y ese avance y rápido desarrollo, doliente de coordinación y liderazgo, se quiebra.


La vida continuaba, sin embargo, mujeres como estas que recuerdo, fueron testigos de como el mundo en el que vivían se encerraba en sí mismo, debido a los acontecimientos históricos que se produjeron en nuestro país.



Con la cobertura de una familia más bien tradicional, pero con unos valores que combatieron prejuicios, costumbre y etiquetas, una mujer nacida en las primeras décadas del s.XX, estudiaba y se hacía maestra, no era como ahora, sin duda, pero ese paso le costó enfrentarse a las mujeres de su familia, cambiando a ratos la aguja de bordar y los delantales, por libros y un violín.


Su madre ya había roto con el "hasta que la muerte os separe", cortando de raíz y con mucha valentía un matrimonio que no era lo que debía ser. No quiso convertirse en esclava y mártir y se despidió de la tutela de su esposo volviendo, eso sí, a la casa de los padres, entonces había pocas opciones para "las chicas de bien", pero rompió con esa unión equivocada, alejándose con una hija.

Y así creció esa niña, arropada por sus abuelos y una madre firme y con coraje. Esa niña había heredado su carácter rebelde y crecido con la seguridad y el valor que le inculcaba , sabiendo, que tendría que enfrentarse a muchas injusticias, incluso a ella misma. Y así fue, decidió estudiar y olvidarse de tareas femeninas, poco a poco lo excepcional se hizo cotidiano y aprendió a conducir el coche de su abuelo, un Ford Model T.

La foto de cabecera bien podría haber sido ella unos años atrás, por supuesto que cambió alguna rueda y condujo ante los ojos espantados e incrédulos de sus vecinos, pero disfrutaba sintiendo la velocidad en la cara, subida en su ford.


La niña creció, se hizo maestra y más tarde opositó a un cargo de secretaria en el Ayuntamiento de su población. Mientras, tejía su tiempo libre con la lectura de libros "no apropiados", intentaba contagiar su arrogancia a otras mujeres y estudiaba violín, por cierto , era muy buena. Pero llegó el momento de elegir y eligió......


A veces me pregunto por qué siguen empeñándose algunos en negar la evidencia, pues donde se ponía una mujer en aquel tiempo hostil, lo hacía mejor que un hombre, porque tenía que demostrarlo. Y pese a tanta oposición, una educación negada, por ser mujer, trabas y críticas corrosivas hasta la médula, las mujeres han ido escalando peldaños, hasta aquí.


¿Cambiar una rueda?, ¡por descontado, y hasta con estilo!

y si no.................pasamos al "plan B"



Besos queridos calados y lectores.