Como una historia de amor,
que se inicia para siempre
entre reproches y risas...
atormentada y serena.....
El mar, platea en sus sienes,
con canas blancas de espuma,
con recuerdos de nostalgia,
mira la costa y crepita......
La mar para navegantes,
recio mar en las tormentas,
lanza su brisa hacia el monte
preguntando entre la hierba.
Cegado en el horizonte
limitado por el cielo...
retorna hasta el infinito
para amar y ser amado.
Insinuante cadencia
que aleja lo que mas quiere,
inconsciente de su fuerza
de su soberbia y su furia...
Mientras tanto enamorado,
roto de viento en sus ramas,
humillado en su atalaya,
intenta el amante huir...
de la atracción de las olas
y alejarse de la playa....
donde el amor fue vivido,
rama a rama hacia el olvido.
y quebrado entre matojos
busca huir del sufrimiento,
y va inclinando su cuerpo
entre el azul y la tierra.