
Muy buenos días de Domingo, amigos, Calados y lectores:
Regresamos con una nueva cita con LA CAJA NEGRA III, que no deja de darnos sorpresas y en la que en esta ocasión tenemos como invitada a Málaga que nos ha enviado un excelente relato-denuncia, que reune los requisitos que ya conocemos y que consisten en incluir las palabras: dedos, show y felicidad.
Y sin más preámbulos vamos a disfrutar juntos de: LA NOTA.

Son ya muchos años de profesión, y quizá demasiados casos. Pero es ella la que recurrentemente me saca de mis sueños.
Fui el primero en entrar. El blister vacío en la mesilla lo sugirió, pero al acercarme, fui consciente de que ya había dejado de existir… y de que jamás olvidaría su rostro. Ese semblante transmitía serenidad y, juraría que una desconcertante felicidad.
Los demás compañeros seguían con su rutina, pero yo no podía despegar los ojos de allí. Y de repente, observé en el suelo una nota que sus dedos habían dejado de sostener. Y la leí:
“Querido esposo: Me he vuelto a equivocar. No pensaba que al casarnos me convertiría en tu criada. Jamás hubiera imaginado que ese “sí quiero” sería una de las últimas frases que me dedicarías. Ya sé que soy débil, pero no soporto más esta soledad acompañada. Adiós, podrás seguir sin mí, que como diría mi admirado Fredy, “the show must go on”.
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Y tras esta estupenda lectura, aprovechamos la ocasión para invitaros a participar de esta iniciativa literaria a todos los que no lo hayáis hecho todavía y a enviarnos vuestra creación al buzón que encontraréis en la sidebar del blog.
Saludos.
Arwen
Fui el primero en entrar. El blister vacío en la mesilla lo sugirió, pero al acercarme, fui consciente de que ya había dejado de existir… y de que jamás olvidaría su rostro. Ese semblante transmitía serenidad y, juraría que una desconcertante felicidad.
Los demás compañeros seguían con su rutina, pero yo no podía despegar los ojos de allí. Y de repente, observé en el suelo una nota que sus dedos habían dejado de sostener. Y la leí:
“Querido esposo: Me he vuelto a equivocar. No pensaba que al casarnos me convertiría en tu criada. Jamás hubiera imaginado que ese “sí quiero” sería una de las últimas frases que me dedicarías. Ya sé que soy débil, pero no soporto más esta soledad acompañada. Adiós, podrás seguir sin mí, que como diría mi admirado Fredy, “the show must go on”.
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Y tras esta estupenda lectura, aprovechamos la ocasión para invitaros a participar de esta iniciativa literaria a todos los que no lo hayáis hecho todavía y a enviarnos vuestra creación al buzón que encontraréis en la sidebar del blog.
Saludos.
Arwen


